16 May 2006

Celular IV

El viernes en la mañana se me cayó el celular en el auto de mi padre camino al metro para ir a clases. Igual después de dos meses de posesión de dicha herramienta es extraño no andar trayéndolo, al menos así fue durante las primeras horas de ese día. Pero cuando volví a mi casa ya ni me acordaba que no lo tenía.

Así funcioné todo el fin de semana sin alterar en nada mi funcionamiento habitual. Esto debido a que el auto fue prestado a uno de mis hermanos así que recién el lunes en la noche lo recibí de vuelta. Por lo que he comprobado que aún no se transforma en una herramienta indispensable, he logrado uno de mis propósitos!

Espero continuar así y no volverme dependiente y entrar en ansiedad si se me pierde nuevamente..

2 comments:

Rayo de Plata said...

Se siente rico andar sin celular, ¿no? =)

Nolambar von Lómeanor said...

En realidad fue bien poco relevante tenerlo o no tenerlo, solo la fuerza de la costumbre por algunos momentos.